¿Por qué aparece la papada?
3. Flacidez y envejecimiento
La papada es una de las preocupaciones estéticas más frecuentes tanto en mujeres como en hombres. Puede aparecer incluso en personas delgadas y, en muchos casos, no se debe únicamente al exceso de peso. La acumulación de grasa bajo el mentón, la flacidez de la piel, la genética y el paso del tiempo pueden hacer que se pierda la definición del óvalo facial y que el cuello se vea menos firme.
Hay personas con predisposición genética a acumular grasa bajo el mentón o a presentar antes flacidez en la zona cervical. Si en tu familia es frecuente, es posible que también desarrolles papada incluso manteniendo un peso estable.
En DaVinci Clinique, en Barcelona, realizamos una valoración personalizada para identificar la causa de la papada y recomendar el tratamiento más adecuado según el tipo de tejido, el grado de flacidez y los objetivos estéticos de cada paciente.
2. Aumento de grasa localizada
Llamamos papada a la acumulación de grasa, flacidez o descolgamiento de la piel en la zona situada debajo del mentón. Esta alteración puede borrar el contorno natural del rostro, hacer que el cuello parezca menos definido y aportar una apariencia de cansancio o envejecimiento.
No todas las papadas son iguales. En algunos pacientes predomina la grasa localizada; en otros, la flacidez cutánea; y en muchos casos existe una combinación de ambas. Por eso, no existe un único tratamiento universal: la clave está en hacer un buen diagnóstico.
Con el paso de los años, la piel pierde colágeno y elasticidad. Esto favorece el descolgamiento de los tejidos y hace que el mentón y el cuello pierdan definición.
Cuando se adelgaza rápidamente, la piel no siempre consigue adaptarse al nuevo volumen corporal. Como resultado, puede quedar piel laxa o vacía bajo el mentón.
La papada puede tener diferentes causas:
4. Pérdidas bruscas de peso
El exceso de tejido adiposo en la zona submentoniana es una de las causas más habituales. A veces aparece junto al aumento de peso general y otras veces se concentra solo en esta área.
Aunque no suelen ser la causa principal, ciertos hábitos pueden empeorar el aspecto de la zona, especialmente cuando ya existe predisposición a la flacidez.
La buena noticia es que sí es posible reducir o eliminar la papada, y hoy en día existen tratamientos médico-estéticos que permiten mejorar esta zona sin necesidad de una cirugía compleja en muchos casos.
5. Factores posturales y estilo de vida